La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, ha presentado en el Consejo de Ministros la reforma de la financiación de la tv pública en España.
Siempre ponemos a la BBC como modelo de tv. pública sin publicidad pero la ausencia de anuncios no garantiza por sí misma la calidad: La BBC es buena por eso y por más cosas, como la independencia o la tradición de producción propia; lo importante de la nueva financiación es que no afecte a su capacidad competitiva.
En declaraciones posteriores al Consejo de Ministros, la vicepresidenta ha garantizado que el Ejecutivo mantendrá los 1.100 millones de euros previstos para financiar RTVE este año y para el futuro. Y lo hizo, también, ante las cámaras de la cadena pública, en los desayunos que dirige Pepa Bueno. Para poder cumplir esta promesa, el Ejecutivo ha presentado las alternativas para garantizar el ingreso de los cerca de 550 millones de euros previstos que RTVE dejará de ingresar cuando se lleve a cabo esta reducción. “Queremos que la televisión pública sea sostenible económicamente, que se equipare con los sistemas de financiación de nuestro entorno”
Para compensar la reducción de los ingresos que supondría la supresión de la publicidad, ha presentado las diferentes fuentes de financiación: el 3% de los ingresos brutos de explotación de las cadenas privadas, el 0,9% de los operadores de telecomunicaciones, además, las arcas de la cadena seguirán recibiendo el 45% de su financiación de los presupuestos generales del Estado y un 20% más procedente de la recaudación de la tasa por el uso del espacio radioeléctrico.
TVE es líder de audiencia, es la preferida de los españoles para ver sus informativos, es un ejemplo de pluralidad, es la tv. pública más barata de Europa, su programación generalista se dirige a todos los públicos y cumple con el objetivo que tiene encomendado. La nueva financiación debe, ante todo, garantizar este servicio público.

